Agencia Excélsior // Ciudad de México
Después de cuatro jornadas, La Máquina ocupa el noveno lugar y hay un problema que preocupa más que los resultados: la defensa.
Cruz Azul ha recibido gol en todos sus partidos de Liga y suma ocho tantos en contra en cuatro partidos, un promedio de dos por encuentro. El propio Joel Huiqui reconoció durante la semana que el equipo tiene que mejorar en este aspecto.
“Tenemos que aprender a defender de mejor manera, adaptarnos a lo que exige y propone el rival”.
Y es que la defensa está golpeada por las lesiones. Rotondi continúa recuperándose, Gonzalo Piovi sufrió una lesión muscular en el último partido de Leagues Cup y estaría fuera entre dos y tres semanas, mientras que Willer Ditta tiene una contusión en la rodilla izquierda.
Todo esto ha dejado a Huiqui con pocas opciones para hacer cambios en una zona donde el equipo más ha sufrido.
La situación contrasta con el inicio de temporada. Cruz Azul llegaba como campeón de Liga, ganó el Campeón de Campeones ante Toluca y renovó a Huiqui con la idea de pelear por todos los títulos. Sin embargo, ya quedó fuera de la Leagues Cup y ahora acumula dos derrotas en la Liga MX.
La delantera tampoco termina de responder
Los números generales dicen que Cruz Azul ha marcado 15 goles en ocho partidos entre Liga MX, Leagues Cup y Campeón de Campeones. Pero hay datos que también llaman la atención.
Nicolás Ibáñez, uno de los jugadores llamados a marcar diferencia, suma tres goles en tres partidos. El dato curioso es que en los tres encuentros en los que el argentino marcó, Cruz Azul terminó perdiendo.
Además, el Toro Fernández apenas ha marcado un gol en este semestre, mientras que Osinachi Ebere también suma un tanto y ninguna asistencia. A los delanteros les está costando aparecer cuando el equipo más los necesita.
Otro jugador que no atraviesa su mejor momento es Erik Lira. La posibilidad de que pueda salir al futbol europeo y la carga que representa los minutos jugados en la Copa del Mundo son factores que rodean al mediocampista, quien hasta ahora no ha mostrado el nivel para ser uno de los líderes de La Máquina.
Esta es la primera crisis de Joel Huiqui como entrenador de Cruz Azul. Desde su llegada se ha caracterizado por darle libertad a sus jugadores y tener una relación cercana con el plantel. Eso puede funcionar cuando los resultados acompañan, pero en una crisis también se necesitan decisiones y cambios.
La temporada apenas comienza y Huiqui todavía tiene el respaldo de haber conseguido el título de Liga MX el torneo pasado. Pero en Cruz Azul la paciencia no suele durar demasiado. Si los resultados negativos continúan y el equipo no muestra una reacción, la presión sobre el entrenador comenzará a crecer y el banquillo podría empezar a quemarle.









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